viernes, 29 de junio de 2012

Los grupos sanguíneos



Mi profesor de inmunología en la universidad, el Dr. Antonio Alonso, siempre decía que “la inmunología es la ciencia de la discriminación entre lo propio y lo extraño”, y es que para que el sistema inmune nos proteja de las enfermedades, identifica y elimina todo aquello que es ajeno a nuestro organismo, o por lo menos todo aquello que cree que le es ajeno.

Para que el sistema inmune reconozca si una célula es del propio organismo o no, examina las moléculas de su superficie, y solo reacciona si encuentra algún fragmento de molécula que no reconoce como sintetizado por el propio organismo. A estos fragmentos de moléculas que son reconocidos por el sistema inmune y desencadenan una respuesta inmune se les llama antígenos.

Al hacer una transfusión de sangre hay que tener en cuenta que donante y receptor sean compatibles, es decir, que el donante no produzca moléculas que puedan ser reconocidas como antígenos por el receptor, pues esto provocaría una respuesta inmune en el receptor contra la sangre recibida, lo que podría desembocar en hemolisis, anemia, un fallo renal, shock, o incluso la muerte del receptor de la sangre.

En la sangre humana podemos encontrar distintos grupos de antígenos, los más importantes son los incluidos en los sistema ABO y Rh.

Sistema ABO
El sistema antigénico ABO incluye 2 tipos de antígenos, los antígenos tipo A y los de tipo B, concretamente unos carbohidratos que pueden presentarse o no sobre la superficie de los eritrocitos (glóbulos rojos). La presencia o ausencia de los mismos se debe a un gen, del que existen 3 alelos o lo que es lo mismo 3 variantes posibles del mismo gen, una variante determina que se exprese los antígenos tipo A, otro que se exprese los antígenos tipo B, y el último determina que no se exprese ninguno de estos dos tipos de antígenos.

Como los genes se ubican en un cromosoma determinado, y los seres humanos somos diploides, es decir, tenemos parejas de cromosomas homólogos, vamos a tener dos cromosomas número 9 que son los que contienen este gen. De este modo, pueden darse 6 combinaciones alélicas distintas que producen 4 grupos sanguíneos posibles:

Alelos
Tipo sanguíneo
Antígenos que presenta el eritrocito en superficie
IAIA
A
A
IAIO
IBIB
B
B
IBIO
IAIB
AB
A y B
IOIO
O
ninguno

Sistema Rh
Otro de los antígenos a tener en cuenta en las transfusiones de sangre y muy especialmente en los embarazos, son los antígenos del Rh, unas proteínas que pueden aparecer en la membrana de los glóbulos rojos. En este caso la presencia o ausencia de estas proteínas depende de unos genes ubicados en el cromosoma 1.

Las personas que presentan estas proteínas en las membranas de sus eritrocitos son conocidas como Rh positivas (Rh+), mientras que las que no lo presentan son Rh negativas (Rh-).

 
Compatibilidades sanguíneas
Volviendo al principio, si una persona produce un determinado azúcar o proteína sobre la membrana de sus glóbulos rojos, es de entender, que si recibe una transfusión de sangre cuyos glóbulos rojos contenga esos mismos componentes, su sistema inmune no los reconocerá como elementos extraños, y al no tener motivos para pensar que esa sangre no es propia no va a reaccionar contra ella, aceptando la transfusión sin problema.

En cambio, si una persona recibe sangre cuyos glóbulos rojos presenten azucares o proteínas que no fabrica esa persona, su sistema inmune lo va a reconocer como elementos ajenos a su organismo, los va a considerar antígenos y va a reaccionar contra ellos a través de una respuesta inmune.
Teniendo en cuenta ambos sistemas de grupos sanguíneos podemos construir la siguiente tabla de compatibilidades sanguíneas:


Donantes
Receptores

O-
O+
A-
A+
B-
B+
AB-
AB+
O-
X







O+
X
X






A-
X

X





A+
X
X
X
X




B-
X



X



B+
X
X


X
X


AB-
X

X

X

X

AB+
X
X
X
X
X
X
X
X

Tal y como se aprecia en la tabla, el O-, es decir, una persona sin antígenos del sistema ABO ni del sistema Rh, puede actuar de donante sanguíneo a personas de todos los grupos sanguíneos, porque como sus sangre no tiene antígenos nadie la puede reconocer como extraña, es por ello que se les conoce como donantes universales, siendo su sangre muy apreciada en los hospitales. La pega para estas personas reside en que al no producir ningún antígeno de los grupos sanguíneos que hemos visto, su cuerpo rechazará cualquier donación de sangre realizado por personas que no sean de su mismo grupo sanguíneo, pues el resto de los donantes tendrían antígenos que él reconoce como extraños.

Al otro lado del espectro tenemos los AB+, personas que tienen todos los antígenos de estos sistemas sanguíneos, por ello solo pueden actuar de donantes para personas que sean también AB+, el resto de los receptores reconocerían alguno de sus antígenos rechazando su sangre. No obstante, como receptores tienen la enorme ventaja de que les vale la sangre de cualquier donante, total, la sangre de nadie va a tener algo que su cuerpo pueda conocer como extraño, él ya produce de todo.

El Rh y los embarazos
Antes mencioné que el sistema Rh era muy tenido en cuenta en los embarazos. Tras ver la parte de compatibilidades creo que es buen momento para explicar a qué se debe.

Hay algo que no os he comentado antes sobre las reacciones del sistema inmune, y esto es que tras reaccionar desarrolla una memoria inmune contra el antígeno contra el que haya reaccionado, lo que le permite reaccionar más rápida y eficazmente contra él la próxima vez que sea reconocido por el sistema inmune.

Esto está muy bien hasta que eres mujer de Rh- y por algún motivo tu sistema inmune entra en contacto con sangre de Rh+, reaccionando y desarrollando inmunidad contra él. Este primer encuentro con el antígeno puede producirse si accidentalmente a esta mujer le ponen una transfusión con sangre de Rh+, pero lo más probable es que si le llega a pasar sea cuando dé a luz un hijo de Rh+, porque aunque la sangre de la madre y el hijo no se pone en contacto durante el embarazo, si lo hace al romperse la placenta.

Una vez que una mujer de Rh- tiene memoria inmunológica contra los antígenos del Rh, si aloja un hijo en su interior con Rh+, su sistema inmune reaccionará ferozmente contra la sangre de su nuevo hijo provocando la destrucción de sus eritrocitos.

Para evitar que esto ocurra, cuando una mujer de Rh- corre riesgo de desarrollar memoria inmune contra el factor Rh se le aplica una vacuna para evitarlo, como por ejemplo, durante y tras embarazos de hijos Rh+, tras un aborto de un hijo Rh+, durante una amniocentesis...

Y si ya ha desarrollado la memoria inmune, durante el siguiente parto del hijo Rh+, puede que este requiera de transfusiones sanguíneas o incluso cuando todavía reside en el útero.

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