domingo, 22 de julio de 2012

Aseándome con un... esqueleto.


Desde tiempos inmemoriales las esponjas marinas han sido utilizadas por el hombre para el aseo personal, entre otras utilidades, siendo aún utilizadas, sobre todo, para el aseo de los bebes debido a que son muy suaves que permiten respetar su piel sensible.

Pero ¿qué son las esponjas marinas?

Las esponjas marinas, por el contrario de lo que mucha gente piensa, no son plantas, sino un grupo de animales sésiles, es decir, que crecen adheridos al sustrato, del que no se separan.

Este grupo de animales se llama Poríferos, nombre que recibe debido a que su cuerpo, una masa de células englobadas en una matriz gelatinosa y sostenida por un esqueleto de colágeno y de diminutas espículas, está lleno de poros diminutos. Unos poros y canales que recorren el animal constituyendo un sistema por el que fluyen corrientes de agua para ser filtrada y así captar el alimento.

Los poros por los que entra el agua al animal son pequeños y muy numerosos, y se los conoce como ostiolos, y los poros por los que el agua sale, que son menos numerosos y más grandes, se los llama ósculos. Entre los ostiolos y los ósculos existen canales, y en ellos podemos encontrar unas células con flagelos llamadas coanocitos.

El coanocito es una célula similar a un espermatozoide, que se encuentra tapizando algunas paredes del animal uniendo sus “cabezas” y dejando el “rabito” hacia fuera, de modo que ese “rabo” que al menearse provoca el movimiento del espermatozoide, aquí, al estar fija la célula, lo que provoca son corrientes de agua a través de los canales internos del animal.

El coanocito, además, cuenta con una un collar de microvellosidades que rodea la base del flagelo, haciendo de red con la que estas células filtran el agua. Las partículas que son demasiado grandes como para atravesar esa red, son fagocitadas por el cuerpo celular del coanocito.

Podemos distinguir 3 niveles de organización distintos en los poríferos:

- Asconoides. Son los poríferos más simples, los canales parten de múltiples ostiolos, y llegan a una cavidad interna que está tapizada por los coanocitos, y de esta cavidad, el agua sale por un único ósculo.

- Siconoides. En ellas, el agua accede por los ostiolos a unos canales, y estos dan a otros canales tapizados por coanocitos, y de aquí a la cavidad central que esta vez no presenta coanocitos, y de aquí, el agua sale por el ósculo.

- Leuconoides. Las más complejas. El agua accede por los ostiolos a unos canales, de estos pasa a unas cámaras tapizadas por coanocitos, y de esta a otros canales que se reúnen hasta salir por el ósculo.

Todas las superficies que no están cubiertas por los coanocitos, quedan tapizadas por otro tipo célular, los pinacocitos, que hacen de epidermis. Algunos de estos se transforman en miocitos, unas células contráctiles situadas en torno a los ósculos, que al contraerse permiten regular la entrada de la corriente de agua.

Existen además otros tipos celulares, como los arqueocitos, que pueden fagocitar partículas, y transformarse en otros tipos celulares; esclerocitos, que producen espículas; espongocitos, que producen fibras de espongina del esqueleto; colenocitos y lofocitos, que forman fibras de colágeno.

Al carecer de órganos o de verdaderos tejidos, y a que sus células cuentan incluso con cierto grado de independencia, las esponjas tienen una gran capacidad autoregeneradora. Siendo capaces de reparar heridas, regenerar partes perdidas, e incluso formar una nueva esponja a partir de fragmentos de algún fragmento. Ya Aristóteles, en su obra Historia animalium, hablaba sobre la capacidad regeneradoras de estos seres.

El esqueleto de estos animales sostiene los sostiene evitando el cierre de los canales. Este esqueleto se compone de fibras elásticas de colágeno, y espículas que pueden ser:

- Espículas silíceas. Compuestas por sílice hidratado. Son características de dos clases de esponjas, las hexactinelidas y las demosponjas

- Espículas calcáreas. Compuestas por carbonato cálcico. Son características de la clase calcáreas.

La relación entre la cantidad de colágeno y de espículas en la esponja, hace que varíe mucho la dureza de su esqueleto, pudiendo encontrar especies de esponjas macizas, con un esqueleto muy duro, hasta otras especies con un esqueleto mucho más elásticos y suave al tacto, entre las que están las que el hombre utiliza comercialmente como esponjas de baño.

Fuentes:
Hickman, Roberts y Larson, 2001. Zoología, 10ª Edición. McGraw Hill
http://www.esponjasnks.com/

Actualización 20/02/13:
Otro tipo de esponjas naturales son las esponjas vegetales, conocelas en "Aseandome con una... fruta"

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